Mientras
Uruguay encara hoy domingo 31 la definición electoral más
apasionante de su historia, me zambullí desde ayer en su médula
geográfica, el Departamento de Durazno, mi pago natal y circunscripción
electoral, donde apenas pisarlo fui envuelto en esa tensión de
alegría salvadora que anotaba como primeros centelleos desde
raíces.
Si bien venía
expectante, por haberlo leído y habérmelo confirmado hace
poco los diputados Guillermo Chiflet, Felipe Michellini, Doren Ibarra,
Leon Lev y el presidente de la comisión programática del
Frente Amplio Hector Lescano, nunca supuse que apenas salir de la terminal
de ómnibus sería literalmente envuelto de una tal percepción
optimista que se propaga y acelera.
Recuerdo que, en
mis orígenes como ciudadano en este pago, a mediado de los ´60
era un desafío ser público militante izquierdista y que la
mayor parte de las simpatías se expresaban en el voto secreto. Aunque
ha sido constante el crecimiento de la coalición de izquierdas,
aquí y en todo el país, todavía en los anteriores
comicios hace cinco años los simpatizantes contenían sus
expresiones públicas y predominaba la exhibición de distintivos
de sectores tradicionales blancos y colorados.
Hoy me impactó
exactamente lo contrario. Los distintivos tradicionales se reducen a los
vehículos de movilización o de dirigentes tradicionales y
sobreabundan en vehículos de vecinos simpatizantes del bloque de
izquierdas, desde automotores a motonetas y bicicletas.
Todo se aceleró
hace poco mas de dos semanas, cuando fue patente el contraste en las proporciones
de los actos finales del sector blanco tradicional, dominante absoluto
en el ultimo medio siglo aquí en Durazno, y de la coalición
izquierdista desafiante.
Jorge Larrañaga
fue acompañado por una caravana de unos 170 vehículos y un
millar y medio de asistentes. Dos días después, el 12 de
octubre, 260 vehículos acompañaron bajo lluvia a Tabaré
Vázquez, quien habló en un estadio cerrado rebasado por mas
de cuatro millares. Si bien esto no se expresará hoy mismo en forma
equivalente en las urnas, ya que los blancos continuaran con la mayor proporción
, en Durazno como en varios otros departamentos la izquierda se estrenará
como segunda fuerza compartiendo representantes parlamentarios en detrimento
del partido colorado, el otro sector tradicional.
Lo principal es
que tal emergencia alternativa liberó de inhibiciones y la manifestación
de simpatías de izquierda predominó en las calles a la vez
que una nueva expresión de alegría en las personas. En otros
casos signados por la reserva se conocen cambios con una inclinación
de votos hacia la izquierda de simpatizantes colorados y mas precisamente
de anteriores seguidores del expresidente Sanguinetti, lo que es una rareza.
Y aquí como
en otras partes se conocen adhesiones de pequeños y medianos productores
al Frente Amplio- Encuentro Progresista-Nueva Mayoría, en particular
a la Columna Blanca de la Lista 609 liderada por José Mujica.
Si todo esto sucede
en mi pequeña ciudad natal de siempre tan limitada por conservadurismos,
apenas votar regreso en horas a la capital para proseguir la cobertura
mas convencido de que las próximas horas serán gratificantes
en novedades de cambios en todo Uruguay.